Incomunicación total

Si ya de por sí es difícil establecer una “comunicación” con la gente cercana, ahora que nos vamos a quedar sin celular, tendremos que recurrir a los cafés vespertinos, desayunos del sábado por la mañana, comidas del domingo o a los correos electrónicos con sentido (no a la cadenas y demás). Quizá sea beneficioso para los restauranteros, pero no así para los “anfitriones” que se verán obligados a pensar qué diablos van a preparar para los “invitados”.

Se desataron todos los virus

Los días que vivimos han sido propicios para que se desaten todos los virus a consecuencia de las históricas medidas que están tomando las autoridades y que nos tienen entre el temor, la incertidumbre, la desconfianza, la incredulidad, el enojo, la cooperación, entre otras actitudes y respuestas.